La Fundación Iberdrola España reafirma así su compromiso con la protección y difusión del patrimonio histórico
El Museo Arqueológico Nacional (MAN), museo estatal del
Ministerio de Cultura, llevará a cabo la restauración de 187 piezas de vidrio
romano pertenecientes a la Colección Giralt, gracias a la financiación de
60.500 euros concedida, a través de un convenio, por la Fundación Iberdrola
España. Dicha colección es considerada uno de los conjuntos más relevantes de
este material conservados en España.
La actuación permitirá recuperar piezas de excepcional valor
arqueológico, histórico y artístico, muchas de ellas datadas entre los siglos I
y IV d. C., y que destacan por la variedad de técnicas de manufactura,
tipologías y usos representados en el conjunto.
El proyecto de restauración abarca intervenciones de
estabilización estructural, reintegración volumétrica, limpieza especializada,
consolidación de superficies y análisis científico de materiales. El objetivo
es garantizar la correcta conservación de estas piezas frágiles y asegurar su
futura exposición y estudio.
Jaime Alfonsín, presidente de la Fundación Iberdrola
España: “La restauración de la colección de estos vidrios romanos
contribuirá no solo a su preservación, sino también a profundizar en el
conocimiento de las técnicas artesanales de la antigüedad romana y su
influencia en la península ibérica”. Asimismo, Alfonsín, aprovecho para
poner de manifiesto los años de colaboración con el MAN, recordando que, de
nuevo, “se reafirma el compromiso de ambas instituciones en la protección,
investigación y difusión del patrimonio cultural. Esta colaboración se enmarca
en la vocación de ambas instituciones por favorecer la conservación de
colecciones históricas y poner en valor los testimonios materiales que explican
nuestra memoria colectiva”. Además, Alfonsín ha puesto el acento en la
importancia de este año: “ya que se conmemora el 125 aniversario de
Iberdrola con múltiples actividades, desde exposiciones de arte,
festivales de música o muestras tecnológicas hasta eventos sociales para todos”.
Isabel Izquierdo, directora del Museo Arqueológico Nacional:“Para
el Museo Arqueológico Nacional se trata de un proyecto muy importante de
conservación y restauración de una extraordinaria colección de vidrios, sobre
todo romanos, pero también de época moderna. Es una compra del Estado a la
familia Giralt de Arquer, cuyo valor patrimonial es muy elevado, y que gracias
a estas restauraciones podremos presentar públicamente en el Museo. Se van a
restaurar, gracias a la colaboración de la Fundación Iberdrola España con la
Asociación de Amigos del Museo Arqueológico Nacional (AMAN), 187 piezas romanas
procedentes de talleres diversos, también del Oriente Próximo y norte de
África. En su mayoría son objetos de vidrio soplado que van desde los años 30
a. C. hasta la época tardorromana, a lo que se suma un reducido grupo de
materiales de pasta vítrea, con una datación anterior en torno al 300-200 a.
C”.
La importancia del vidrio romano
El vidrio fue un material muy valorado en el mundo romano,
inicialmente importado de Egipto y Fenicia, donde existía una larga tradición
artesanal. A partir del siglo I a.?C.,
la expansión romana favoreció la
difusión de técnicas y
el desarrollo de una industria vidriera propia. La introducción de la técnica del soplado, surgida en el área siro-palestina, revolucionó su
producción al permitir fabricar recipientes más finos, variados y transparentes de forma rápida, haciendo el vidrio accesible a amplios sectores de la
población.
El vidrio se apreciaba por su belleza, versatilidad e
higiene, y se utilizó para elaborar una gran variedad de recipientes destinados
a perfumes, ungüentos, alimentos y bebidas. Además, se convirtió en uno de los
primeros materiales reciclados, pues los fragmentos rotos podían fundirse y
reutilizarse indefinidamente, lo que impulsó la existencia de talleres y
artesanos itinerantes.
Hacia finales del siglo I, su producción masiva lo
transformó en un material común en todo el Imperio, con importantes centros
fabriles en Italia, Galia, Hispania, Egipto y Siria. No obstante, ciertas
piezas decoradas o elaboradas con técnicas complejas siguieron considerándose
objetos de lujo reservados a las élites.
La Colección Giralt: un viaje al vidrio a través del tiempo
En 1950, la histórica familia catalana de vidrieros Giralt,
heredera de generaciones dedicadas al trabajo del vidrio y la cerámica,
emprendió un proyecto singular: reunir piezas que narraran la propia historia
del material con el que habían construido su oficio.
Con el tiempo, su empeño cristalizó en una colección de 255
objetos, un conjunto excepcional que permite recorrer más de dos mil años de
técnicas, usos y formas.
Entre todos ellos destacan, por su rareza y belleza, las 187 piezas romanas:
pequeños frascos para perfumes, copas delicadas, botellas sopladas con
maestría… objetos que viajaron desde talleres del Mediterráneo para llegar,
siglos después, a manos de una familia que supo reconocer su valor.
Las piezas restantes proceden de talleres artesanos de época
moderna, muchos de ellos catalanes, y completan el relato mostrando la
continuidad de la tradición vidriera hasta tiempos recientes.
Así, la Colección Giralt no es solo un conjunto de objetos:
es un puente entre la antigüedad y el presente, un testimonio de cómo un oficio
familiar encontró, en la memoria del vidrio, su mejor legado.
En 2023, la familia presenta la colección para su venta y el
Estado la adquiere para el Museo Arqueológico Nacional por un valor de 118.05
euros.
La Fundación Iberdrola con la cultura
La Fundación
Iberdrola España impulsa diversas iniciativas en sus diferentes áreas
de actuación. En materia de arte y cultura, una apuesta integral en la
conservación, la restauración y la puesta en valor de bienes patrimoniales, que
se traducen en colaboraciones con las principales instituciones museísticas del
país, contribuyendo a la protección y difusión del legado histórico y artístico
común.
125 años luz: un amplio calendario de propuestas para toda
la sociedad
Este acuerdo forma parte del amplio y variado programa
diseñado para 2026 con motivo del 125 aniversario del nacimiento de Iberdrola,
que abarca desde exposiciones de arte, festivales de música o muestras
tecnológicas hasta eventos sociales. Bajo el lema 125 años luz, la empresa
pondrá en marcha iniciativas dirigidas a sus empleados, clientes, accionistas y
al público en general para acercar su legado al conjunto de la sociedad y,
sobre todo, trasladar su visión, sus perspectivas de futuro y su fuerte compromiso
con las comunidades en las que desarrolla su actividad.