• Landscape
      

Landscape (1968)


Allan D’Arcangelo es conocido por sus icónicas pinturas de carreteras y señales de tráfico que muestran una particular visión de la sociedad americana. Sus obras de principios de los años 60 se caracterizan por un contenido satírico y social según el imperante Pop Art de la época, y representaban estrellas de cine e íconos de la cultura y política americana.  Pronto se centró exclusivamente en representar el paisaje estadounidense desde el punto de vista de un automóvil, pintando panoramas con interminables autovías, anuncios de carretera, señales de tráfico y balizas. Sus pinturas fueron evolucionando hacia el surrealismo llegando a ser más cercanas a la abstracción y al minimalismo que a la figuración inicial. Esta obra de la Colección Iberdrola desarrolla un fuerte simbolismo con el uso del color y las formas, desvinculándose completamente de su origen, solamente reconocible por el título.

En cualquiera de sus etapas, D’Arcangelo utilizó siempre el “hard edge” como recurso plástico, utilizando colores brillantes en manchas uniformes y bien definidas. Una constante en su pintura paisajística es la preocupación por el espacio, representando la tridimensionalidad como una contradicción entre la planitud del color y la perspectiva de la composición. En algunas pinturas el punto de fuga se denota solamente en las carreteras y el resto de los elementos carecen de visión espacial. En otras, los elementos geométricos intentan sobresalir del lienzo de un modo muy marcado. En ocasiones aportó elementos reales a los cuadros como retrovisores de coches, limpiaparabrisas o alambradas en búsqueda de una ruptura de las dos dimensiones de la pintura.

En 1967 fue elegido como representante norteamericano en la Bienal de Sao Paulo, pero el reconocimiento definitivo de su obra llegó en 1976 al estar incluido en la exposición “Arte Americano desde 1945” del Museo de Arte Moderno de Nueva York.