• Mar celta, Boscastle
      

Mar celta, Boscastle

Esta fotografía pertenece a la que seguramente es la serie de imágenes más conocida de su autor, Hiroshi Sugimoto, la de los paisajes marinos. Tomadas todas de manera que la línea del horizonte –nítida por la limpieza del aire o borrosa por las brumas sobre el agua– secciona la fotografía por la mitad y captadas en diferentes puntos del planeta siempre desde una posición elevada, demuestran la infinita variabilidad de esos tres elementos naturales básicos: el mar, el cielo y el horizonte donde ambos se juntan.

Trabajos radicalmente minimalistas, en blanco y negro, poseen una atemporalidad excepcional al recoger escenarios que han permanecido en la simplicidad con la que los vemos durante quizá millones de años. Si Axel Hütte, mirando hacia tierra, hacia las montañas y los intrincados bosques, transmite esa impresión, la de la naturaleza inalterada en su rugosidad rocosa a pesar de los cambios vegetales, Sugimoto la logra dirigiendo su cámara hacia la dirección opuesta, en donde nada de eso existe y solo se cuenta con las variaciones atmosféricas, la luz natural (solar o lunar) y las suaves ondulaciones de la superficie marina.

Fotografías extremas de la naturaleza, se hallan tomadas con una lente de gran definición y al positivarlas solo se las amplía el doble de su tamaño, lo cual proporciona una nitidez a la imagen que permite observar lo que al ojo humano le pasa desapercibido, las sutiles diferencias existentes en aquello que nos parece igual. Hogar ancestral, aire y agua, nos recuerda que ese es nuestro origen y que su contemplación proporciona calma y seguridad.

 
Guggenheim Museum, Bilbao
2000
Colors of Shadow C1031
2007