La obra de Anne Collier, nacida en Los Ángeles en 1970, trabaja desde la apropiación y recontextualización de imágenes existentes de la cultura visual de nuestro tiempo.
En Mujer con cámara (Persona), la artista ha seleccionado y vuelto a fotografiar un fotograma de la famosa película de Ingmar Bergman, estrenada en 1966, en la que Liv Ullmann, musa del cineasta sueco y protagonista de 8 de sus mejores películas, se dispone a tomar una fotografía. La obra nos enfrenta de esta forma a un juego múltiple de espejos en el que el objeto es tanto una fotografía —soporte último de la obra— como un comentario sobre el hecho mismo de lo fotográfico, la ficción y el arte. El acto de fotografiar a alguien que está fotografiando genera un puzle de miradas y cuestiona las dinámicas de poder en la creación y consumo de imágenes. La mujer en la fotografía se convierte simultáneamente en sujeto y objeto, observadora y observada, desafiando las nociones tradicionales de la mirada masculina en la historia del arte. Además, no es secundario el hecho de que el fotograma original no es una imagen “real” de una mujer tomando una fotografía, sino una ficción en la que una mujer asume por un momento el rol del hombre que —esta vez sí de manera real— la está filmando para hacer una película. El resultado juega con la idea del testimonio antropológico, el ojo que se obliga a tomar distancia absoluta de los hechos y presentarlos con objetividad científica.
La obra de Collier forma parte de una tradición de artistas feministas que han cuestionado la representación de la mujer en los medios audiovisuales. Su enfoque, sin embargo, va más allá de la simple apropiación, adentrándose en una meta-reflexión sobre la imagen y su papel en la construcción de identidades y narrativas culturales.
En el contexto de la carrera de Collier, esta obra muestra su interés continuo en deconstruir las imágenes de la cultura popular y los medios de comunicación para invitar al espectador a reconsiderar cómo consumimos y entendemos las imágenes en la era digital. Su trabajo continúa siendo relevante en el debate contemporáneo sobre apropiación, autoría y la representación en el arte.