Formado en Bellas Artes en la Universidad del País Vasco y en la Academia de Brera en Milán, Alain Urrutia (Bilbao, 1981) ha desarrollado un estilo distintivo en el que lo fotográfico regresa al plano real y definitivo del lienzo. Al restringir su paleta a los matices de la escala de grises, crea escenas que desafían la percepción inmediata, invitando a una contemplación y un diálogo prolongados.
En Starway to Orion, Urrutia emplea su característica paleta monocromática para generar una atmósfera onírica y enigmática. Los contornos difuminados de los elementos terrestres, donde se adivina una carretera entre árboles, contrastan con los puntos definidos que representan las estrellas de la constelación de Orión, estableciendo un diálogo visual entre lo cercano y lo lejano, lo conocido y lo desconocido.
Más allá de la mera representación, el artista busca crear espacios donde las imágenes se convierten en vehículos para explorar lo indecible y el misterio, frente a las que irremisiblemente nos sentimos interpelados, sin duda por lo cinematográfico, pero también por el lenguaje y la poética de los sueños. De esta forma, Starway to Orion hace referencia a un paisaje interior que invita a la reflexión y en el que la pintura actúa como un puente, reflejando su habilidad para condensar emociones y pensamientos complejos en imágenes que, de entrada, pueden parecer simples, pero que pronto revelan su complejidad y se vuelven profundamente evocadoras.
La obra de Urrutia ha formado parte de muestras en instituciones de gran prestigio como el Museo Guggenheim de Bilbao, donde, en 2012, participó en el programa expositivo El muro del Guggenheim. Su inclusión en importantes galerías y ferias de arte, así como en colecciones públicas y privadas, lo consolidan como una figura relevante en el panorama artístico internacional. Actualmente vive y trabaja en Berlín.